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Proyecto Boreal Teatro-Clown es una compañía que nace en noviembre del 2008, que tiene por objetivo la experimentación escénica

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4 jul 2010

CONVOCATORIA SEGUNDA PARTE DEL SEGUNDO FESTIVAL ABIERTO DE PANTOMIMA QUERETARO







CONVOCATORIA



SEGUNDA PARTE
“2º FESTIVAL ABIERTO DE PANTOMIMA
QUERÉTARO 2010”


La compañía teatral “Arte en Bernal”, con el apoyo del Instituto Queretano de la Cultura y las Artes y el Instituto de Cultura del Municipio de Querétaro, tiene el gusto de convocar a grupos teatrales y solistas nacionales y extranjeros, a presentar sus propuestas de Pantomima para integrar la programación de la Segunda Parte del “2º Festival abierto de Pantomima Querétaro 2010” a celebrarse en el Cineteatro Rosalío Solano de la Ciudad de Querétaro, los días 28, 29 y 30 de octubre del presente año.


OBJETIVOS

 El objetivo principal del Festival es reunir y mostrar ante el público queretano el talento, el trabajo y el progreso nacional desarrollado en el arte de la pantomima, así como promover esta disciplina teatral de la comunicación corporal como alternativa de espectáculo.
 Igualmente se busca el diálogo e intercambio artístico, para lo que se coordinarán mesas de trabajo para el estudio de técnicas, metodologías y experiencias personales de los participantes.


BASES

1.- Podrán postular todos aquellos grupos teatrales o solistas nacionales o
extranjeros que cuenten con un montaje de Pantomima en cualquiera de
sus estilos: Pantomima clásica, mimo – clown, mimo – danza,
mimodrama de estilo moderno, teatro corporal, etc.

2.- La presentación deberá tener una duración máxima de 1 hora.
Dependiendo de la programación final, el candidato podrá ser
seleccionado para actuar uno o varios días del Festival.

3.- En caso de utilizar escenografía, ésta deberá ser sencilla y de rápido
desmontaje, para permitir el inmediato inicio de la siguiente presentación.

4.- Por su naturaleza de Encuentro – Festival, el evento no tiene carácter
competitivo, por lo que no se otorgarán premios, pero Sí un
Reconocimiento escrito por su valiosa participación. Tampoco habrá
remuneración económica por las funciones presentadas.

5.- La organización proveerá gratuitamente de alojamiento y los tres
alimentos (desayuno, comida y cena) por día de estancia autorizada, a
todos los participantes inscritos oficialmente, a excepción de los grupos y
solistas locales o radicados en la ciudad de Querétaro.

6.- Cada participante deberá cubrir sus gastos de traslado personal, así
como también de toda la carga traída (escenografía, utilería, exceso de
equipaje, etc.).


INFORMACIÓN REQUERIDA

DEL GRUPO O SOLISTA

1. Nombre del grupo, o nombre artístico del solista.
2. Nombre del director.
3. Trayectoria artística del grupo o solista.
4. Nombre completo del responsable o representante. Cargo. Dirección, teléfono, teléfono celular y correo electrónico.
5. Fotografía del grupo o solista (En un CD, o por correo electrónico).
6. Logotipo del grupo.


DE LA PROPUESTA

1. Título de la propuesta.
2. Sinopsis.
3. Duración.
4. Número de participantes en la propuesta, nombres completos y función dentro del montaje.
5. 4 fotografías.
6. Ficha técnica con especificaciones y requerimientos técnicos.


SELECCIÓN

La recepción de propuestas queda abierta a partir de la emisión de la presente convocatoria (junio 2010), y se cierra el día 20 de septiembre del presente año.

El fallo del Consejo de Selección del Festival se comunicará vía correo electrónico el día 27 de septiembre, y se enviará a los seleccionados Carta Oficial de Invitación.


DIRECCIÓN PARA ENVÍO DE DOCUMENTACIÓN

Prof. Arturo Armendáriz Martínez
Compañía Teatral “Arte en Bernal”
Centro Cultural Casa del Faldón
Primavera No. 43 Ote.
Barrio de San Sebastián
Querétaro, 76145, Qro.

ó al correo electrónico:
arteenbernal@hotmail.com


NOTA: Toda la información puede ser enviada por correo electrónico. Agradeceremos también informar por dicho medio el envío de cualquier paquetería, para poder hacerle seguimiento.


MAYOR INFORMACIÓN

Prof. Arturo Armendáriz Martínez (Director “Arte en Bernal”
y Coordinador del Comité Organizador para el Festival).
e-mail: arteenbernal@hotmail.com
Teléfono celular Qro.: (045) 442-156-10-42



5 jun 2010

PAÑO NEGRO

Texto: Michael Ende en El espejo en el espejo

Pesado paño negro perdiéndose hacia los lados y hacia arriba en la oscuridad cuelga en pliegues verticales que movidos por una corriente de aire imperceptible ondean un poco de vez en cuando.

Le habían dicho que ése era el telón del escenario y que en cuanto empezase a alzarse, él debería iniciar inmediatamente su baile. Le habían inculcado que no se dejase confundir por nada, pues desde allí arriba se tenía a veces la impresión de que el patio de butacas no era más que un oscuro abismo vacío, otras veces parecía que se contemplaba el ajetreo de un mercado o una calle animada, un aula de colegio o un cementerio, pero que todo eso era una ilusión de los sentidos, en una palabra, que sin preocuparse lo más mínimo por la sensación que tuviese, por si alguien le miraba o no, empezase, al mismo tiempo que se alzaba el telón, a bailar su solo.

Así estaba, pues, allí, con una pierna cruzada sobre la otra, la mano derecha colgando, la izquierda apoyada sueltamente en la cadera esperando el comienzo. De tiempo en tiempo, cuando el cansancio le obligaba, cambiaba esa postura, convirtiéndose, por así decirlo, en su imagen inversa reflejada.

Todavía no quería alzarse el telón.

La poca luz que venía de algún lugar en lo alto, se concentraba sobre él, pero apenas era lo bastante fuerte para que él pudiese ver sus propios pies. El círculo de claridad que le rodeaba le permitía distinguir vagamente el pesado paño negro que tenía delante. Ese era el único punto de referencia para la dirección que tenía que seguir, pues el escenario se hallaba en absoluta oscuridad y era vasto como una llanura.

Se preguntó si había decorados y lo que podían representar. Para su baile no tenían mayor importancia, pero le hubiera gustado saber en qué entorno le iban a ver. ¿Un salón festivo? ¿Un paisaje? Sin duda, al alzarse el telón cambiaría de iluminación. Entonces también se aclararía esa cuestión. Estaba de pie esperando, con una pierna cruzada sobre la obra, la mano izquierda colgando, la derecha apoyada descuidadamente en la cadera. De tiempo en tiempo, cuando el cansancio le obligaba, cambiaba de postura, convirtiéndose de nuevo en la imagen inversa de su imagen reflejada.

No debía dejarse distraer, pues en cualquier momento podía alzarse el telón. Entonces tenía que estar presente con cuerpo y alma. Su baile comenzaba con un poderoso golpe de timbal y un furioso torbellino de saltos. Si se retrasaba en la entrada todo estaba perdido, nunca recuperaría el compás inicial. Mentalmente repasó una vez más todos los pasos, las piruetas, entrechats, jettés y arabesques.

Estaba satisfecho, tenía todo presente. Estaba seguro de que estaría bien. Ya oía crecer los aplausos como el dorado fragor del mar. También repasó una vez más el saludo, pues era importante. Quien lo hacía bien podía a veces prolongar considerablemente el aplauso. Mientras pensaba todo esto estaba de pie esperando, una pierna cruzada sobre la obra, la mano derecha colgando, la izquierda apoyada ligeramente en la cadera. De tiempo en tiempo, cuando el cansancio le obligaba, cambiaba de postura, transformándose de nuevo en la inversa imagen reflejada de su imagen reflejada.

El telón seguía sin alzarse y se preguntó cuál podría ser la causa. ¿Habían olvidado quizás que él ya estaba allí en el escenario, listo para empezar? ¿Le buscaban quizás en su camerino, en la cantina del teatro o incluso en su casa, le buscaban angustiados y desesperados? ¿Debía hacerse notar en la oscuridad del escenario, avisar o hacer una señal con la mano? ¿O no le buscaban y había sido aplazada la representación por algún motivo? ¿La habrían suspendido al final sin avisarle? Quizás se habían ido todos hacía tiempo sin acordarse de que él estaba allí esperando su actuación. ¿Cuánto tiempo llevaba ya allí? ¿Quién le había asignado además ese lugar? ¿Quién le había dicho que ése era el telón y que en cuanto se alzase debía iniciar su baile? Empezó a calcular cuántas veces se había convertido ya en su imagen reflejada y en la imagen reflejada de su imagen reflejada, pero inmediatamente se lo prohibió para no verse sorprendido por el súbito alzamiento del telón o quedarse mirando impotente al público sin recordar su papel. ¡No, tenía que permanecer tranquilo y concentrado! Pero el telón no se movía.

Poco a poco la feliz excitación inicial fue dando paso a una profunda amargura. Tenía la sensación de que estaban abusando de él. Tenía ganas de echar a correr del escenario para quejarse enérgicamente en alguna parte, para gritar a alguien a la cara su desilusión, su rabia, para armar un escándalo. Pero no sabía muy bien a dónde tenía que correr. Lo poco que veía del paño negro que tenía delante era su única orientación. Si abandonaba aquel lugar, andaría a ciegas en la oscuridad y perdería infaliblemente toda orientación. Y era muy posible que precisamente en ese instante se alzase el telón y sonase el golpe de timbal del comienzo. Y entonces estaría en un lugar totalmente incorrecto, con las manos extendidas como un ciego, quizás incluso de espaldas al público. ¡Imposible! La idea le hizo enrojecer de vergüenza. No, no, tenía que permanecer a toda costa donde estaba, quisiera o no, y esperar a que le diesen una señal, si es que se la daban. Así que estaba allí de pie, con una pierna cruzada sobre la otra, la mano izquierda colgando lacia, la derecha apoyada pesadamente en la cadera. De tiempo en tiempo, cuando el agotamiento le obligaba, cambiaba de postura, convirtiéndose por enésima vez en su imagen reflejada.

En algún momento perdió la fe en que el telón se alzase alguna vez, pero al mismo tiempo supo que no podía abandonar su sitio, ya que no podía descartarse la posibilidad de que a pesar de todo se alzase, contra todo pronóstico. Hacía tiempo que había desistido de abrigar esperanzas o de irritarse. Sólo podía seguir de pie donde estaba, sucediera lo que sucediera. Ya no le importaba su actuación, que se convirtiese en un éxito o un fracaso o que no tuviese lugar. Y como ya no le importaba nada su baile, olvidó uno tras otro todos los pasos y saltos. De tanto esperar, olvidó incluso por qué esperaba. Pero se quedó de pie con una pierna cruzada sobre la otra, ante sí el pesado paño negro que se perdía hacia arriba y hacia los lados en la oscuridad.